en las afecciones del sistema piramidal, un golpe súbito en la uña del índice, el medio o el anular de la mano del lado afecto produce la flexión de la falange terminal del pulgar y de las dos últimas falanges de más de los otros dedos.
Un signo de dislocación congénita de la articulación de la cadera. Los síntomas son una insuficiencia estática de los músculos glúteos, doblándose la pelvis hacia arriba y sobresaliendo las nalgas. Al intentar restaurar el equilibrio, la marcha se hace cojeante moviéndose el cuerpo de un lado al otro. Este signo se observa en la enfermedad de Perthes (osteocondropatía deformante del coxis juvenil), la parálisis infantil de los músculos del glúteo, la fracturas antiguas de cuello del fémur y en la osteoartritis avanzada.
Aparece en los procesos inflamatorios y degenerativos de la cadera, el enfermo no puede acostarse en decúbito ventral, a causa de la flexión permanente del muslo del lado enfermo; su posición entonces forma un arco descansando el cuerpo sobre la rodilla y el tórax.